22 de junio de 2009

• Rector cuestionado

La sobreexposición ante la opinión pública que a últimas fechas ha experimentado el rector de la BUAP, Dr. Enrique Agüera Ibáñez (EAI), con motivo de la adquisición del grado de doctor en el Instituto de Administración Pública del Estado, su papel como anfitrión de la reunión de sindicatos universitarios, la celebración de su 50 aniversario, sus más recientes declaraciones en el sentido de que la universidad es “ejemplo de transparencia y optimización de recursos a nivel nacional”, que “la institución está preparada para que la dirija una mujer”, que “se está gestionando la instalación de un canal de televisión cultural para la BUAP”, sus conferencias en espacios del PRI y en recintos universitarios en las que abordó el tema de “la ética y el humanismo que deben practicar los líderes en la actualidad”; todo ello ha propiciado un alud de cuestionamientos que se formulan tanto en los medios informativos como en los corrillos universitarios.
Entre el sin número de preguntas que se formulan, que he escuchado y he leído, se encuentran las siguientes:
¿A qué clase de ética se refiere EAI, cuando afirma que ésta deben practicarla los líderes? ¿La ética católica, protestante, judía, musulmana o laica?
Cualquiera que sea la respuesta a estas interrogantes, la gente se pregunta:
¿Es ético adquirir el grado de doctor en una institución creada por él mismo a través de interpósitas personas?
¿Es ético enriquecerse desde el cargo de rector de la BUAP, hasta el punto de construir una universidad en Cancún, con una inversión multimillonaria; poseer un rancho en Valsequillo con caballos pura sangre y residir en un palacete custodiado por impresionante operativo de seguridad? No me consta del todo pero me lo han jurado varias personas.
¿Es ético enviar a sus propias universidades, como la Cristóbal Colón, a los estudiantes rechazados de la BUAP? No lo sé pero hay quien lo asegura.
¿Es ético superar la fortuna de sus antecesores en el ejercicio del rectorado? Desconozco la fortuna de los rectores, aún cuando me titulé en la misma universidad muchos antes que los seis últimos.
¿Es ético utilizar la universidad para lavar la imagen del llamado “gober precioso”? Ignoro si por la cercanía del rector con el ejecutivo, ha quedado lavada la imagen del gobernador, o se ha empañado la del primero.
¿Es ético alentar la postulación de Javier López Zavala como candidato a gobernador y simultáneamente dejar la posibilidad de que el mismo rector sea promovido para tal cargo? Sólo se que él ha dicho al director del Diario Transición que considera un error andar “futureando”.
¿Es ético cobijar a los sindicatos considerados “charros” y negarle reconocimiento al sindicato “histórico” de la BUAP? Supongo que este es un asunto de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, quien supuestamente recibe línea de gobernación.
¿Es ético hablar de pluralidad, cuando en los hechos han sido desplazados los docentes y maestros de orientación marxista o de izquierda, salvo aquellos que gozan de privilegios? Desde el exterior se percibe a la institución como una universidad de derecha, (muy al gusto del ex alcalde Luis Paredes), un tanto rebelde de la derecha en el poder de la federación, pero derecha al fin.
¿Es ético confundir compra de conciencias con convenios de publicidad? Hasta el momento no nos han dicho nada sobre nuestras opiniones publicadas en el Diario Transición, y la publicidad, aunque muy raquítica, fluye sin complicaciones.
En todo caso, como diría Lenin, los hombres como los partidos y las instituciones, no se juzgan por lo que hablan o dicen de sí mismos, sino por sus actos.
Por mi parte siempre admito la posibilidad de estar equivocado.