23 de junio de 2009

La partidocracia que padecemos los mexicanos tiene que cambiar lo antes posible antes de que reviente el sistema político que la sostiene; de lo contr

Los criterios y normas de selección de los candidatos, el perfil de los mismos, el dinero que se destina para sus campañas, el estilo y contenido de estas, su duración y el árbitro que coordina los procesos electorales, todo eso y más tiene que revisarse y reformarse porque el país ya no puede aguantar un sistema político tan onerosos y del que tan poco se obtiene; por ello se justifica el voto nulo.
Sin embargo, no es tan simple ni fácil la generalización; existen distritos en los que realmente hay ciudadanos dignos y respetables que merecen la confianza de los electores.
En cada distrito cada elector tiene que pensar y razonar su voto antes de emitirlo.
No todos los candidatos son malos, ni todos los partidos merecen desaparecer.
Por ello se justifica el “juego democrático” que de manera bastante subjetiva hace el director del Diario Transición al momento de presentar a los abanderados de todos los partidos.
Como cualquier ser humano tiene sus amistades, sus gustos, sus filias y sus fobias. Como ejercicio de análisis hay que considerarlo. No es un pregón, es tan sólo una mención de sus muy particulares predilecciones, A final de cuentas cada quien decidirá en secreto, en la casilla, lo que después se sabrá públicamente.
Otra cosa es lo que se hayan arreglado en las cúpulas del poder, que por lo que se ve cada día están más lejos de la tierra firme. Parece que están levitando.
Si Mario Marín y el PAN, llegaron a algún acuerdo, allá ellos, los ciudadanos tenemos que tomar nuestras propias decisiones. De eso es de lo que se trata.