24 de mayo de 2009

• Las escuelas confesionales

El artículo 3º de nuestra Constitución Política es muy claro, y digo además que es muy bello, veamos qué dice:
“La educación que imparta el Estado-Federación, Estados, Municipios- tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria y la conciencia de la solidaridad internacional en la independencia y en la justicia:
I. Garantizada por el artículo 24 la libertad de creencias, el criterio que orientará a dicha educación se mantendrá por completo ajeno a cualquier doctrina religiosa y, basado en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios”. Además:
Este criterio tan sencillo y fácil de comprender jamás lo ha querido respetar el clero católico ni las autoridades de la Secretaría de Educación Pública, que expiden los reconocimientos de validez oficial de estudios.
El clero católico ha fundado innumerables escuelas confesionales en todo el país, y muchas aquí en Puebla. La Universidad Anahuac, por ejemplo, fundada por uno de los campeones de la pederastia, Marcial Maciel, recibió en donación de parte del ex gobernador Melquíades Morales Flores, varias hectáreas de terreno para la fundación de esta “universidad” refugio de Los Legionarios de Cristo, discípulos, víctimas o amasios del cura maciel.
La UPAEP, que ha ganado premios de calidad académica otorgados por la SEP, ostenta imágenes de Cristo, de vírgenes y de santos, en todos sus planteles. Es preciso ser católico, apostólico y remocho para ser docente o alumno de esta institución fundada por los miembros del Frente Universitario Anticomunista, que asesinó a Joel Arriaga y Enrique Cabrera.
Algo semejante sucede en el Colegio Benavente, en el Instituto Oriente, en el Colegio América, en el Esparza y en muchas de las escuelas más caras de la localidad. De ellas egresan quienes más adelante van a engrosar las filas del Partido Acción Nacional, y ya dentro manejan la doble moral y el doble discurso: “La situación económica y política está como está porque así lo quiere Dios”, “Él sabe lo que hace y por qué”, “Los que están jodidos es porque son muy flojos o muy pendejos”, “Tenemos que apoyar a Vicente Fox y a Felipe Calderón porque el mal de nuestro país se llama PRI, PRD, Peje, Marcos y todos los demás”, “La única fuerza política que está ceñida a los mandamientos de Dios es el PAN”, y así hasta el infinito.
Ya lo dijo el senador panista Federico Döring, hay que acabar con la UNAM e instaurar escuelas donde se enseñe la religión católica, única y absoluta verdad sobre el planeta.
El caldo de cultivo para la implantación del fascismo está a la puerta, si no respetamos nuestra Constitución, especialmente el maravilloso artículo 3º.